Considero importante difundir la información que los cambios energéticos que estamos pasando en la Tierra están cambiando nuestros cuerpos y para que quede claro que no es sinónimo de enfermedades, y que -por lo tanto- no tienen que medicarse
Este Blog fue creado con el fin de aportar a la comunidad experiencias, articulos, libros y toda informaciòn que nos acerque mas a la nueva frecuencia de LA RECONEXION.
sábado, 30 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
lunes, 25 de abril de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
Los Científicos Hablan de Amor, de Alma.
Entrevista al Dr. Jorge Carvajal
Los Científicos Hablan de Amor,
de Alma.
La Salud y Las Emociones
¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende.
En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.
¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional.
Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas.
El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.
¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.
Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.
¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.
¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.
¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.
¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.
¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
¡Qué difícil! Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto. Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.
¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.
¿Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida. Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.
¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera. La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el “debería ser”, y no somos ni lo uno ni lo otro.
El estrés es otro de los males de nuestra época. El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar. Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie.
El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.
¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior.
Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.
¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.
Vivir el Presente.
¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.
¿Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.
¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?
El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena. En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil. Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama.
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor. pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad. Pero a veces nos sentimos atados a un amor. Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego. Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.
¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti. La clave entonces es amarse a sí mismo. Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos tener.
viernes, 22 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
La Nueva Historia Cultural: La Muerte es una Experiencia Gozosa
Por Neale Donald Walsch
La Vieja Historia Cultural: La Muerte es una Tragedia
Hice una afirmación bastante atrevida en un escrito anterior acerca de las miles de personas que perdieron la vida recientemente en Japón. Dije que todos los que murieron lo hicieron porque “a un nivel que no es el nivel consciente, ellos eligieron hacerlo”.
Sé que eso es difícil de creer, dada la Vieja Historia Cultural que la humanidad ha creído y según la cual ha vivido por miles de años, y que la mayoría de la gente todavía considera que es verdad hoy en día.
Nuestra Vieja Historia cuenta que, salvo en raras ocasiones, los seres humanos nunca eligen morir, sino todo lo contrario, están en una lucha constante, a veces contra obstáculos aplastantes, para sobrevivir.
La vida física, según nuestra Vieja Historia, es el valor más alto, y por lo tanto, comprensiblemente, nos aferramos a ella tenazmente. Y va más lejos que eso. La Vieja Historia dice que tenemos que aferrarnos a ella tenazmente. Los seres humanos, dice la Vieja Historia, deben hacer todo lo posible para seguir con vida, pase lo que pase. Es en contra de la Voluntad de Dios no hacerlo, declara la Vieja Historia, y por lo tanto a los seres humanos no se les debe permitir morir por su propia elección.
Tan arraigada está esta Vieja Historia en nuestros sistemas sociales que incluso se ha hecho parte del derecho civil. A médicos compasivos, cuidadores, y cónyuges, se los está arrojando en la cárcel por ayudar a otros a para poner fin a sus vidas. No importa cuánto dolor tenga una persona, no importa lo incesante de su sufrimiento, Dios dice que no se les permite morir hasta que DIOS LO DIGA.
He estado en hogares donde personas han rezado fervorosamente a Dios para que se lleve a sus seres queridos. “Por favor Dios”, oí decir a una esposa acerca de su marido, muy cerca de la muerte, pero retorciéndose de dolor durante días, “por favor, libéralo, llévatelo, déjalo ir a casa contigo, él está sufriendo tanto, querido Señor.” Y entonces ella lloraba.
Tanto se ha convertido en parte de nuestro sistema de creencias esta Vieja Historia, que las compañías aseguradoras no pagan beneficios a los supervivientes de una persona que haya cometido suicidio. Al menos, no si una persona lo hace muy rápido. Si una persona se suicida lentamente – fumando, por ejemplo, y muriendo de cáncer de pulmón – el seguro paga. Pero si una persona se suicida en minutos en lugar de años, el pago es denegado. Así que no es una cuestión de si una persona ocasionó su propia muerte, es una cuestión de cuánto tiempo se llevó en hacerlo. Matarse rápido es inadmisible. Matarse lentamente es aceptable.
La Vieja Historia también dice que debemos llorar a los muertos, no sólo por nuestra pérdida, sino por la de ellos. Porque ellos han perdido algo de gran valor, dice la Vieja Historia. También tenemos una idea de que de algún modo algún conflicto le espera a la persona al otro lado de la muerte... y por eso oramos a Dios para que puedan Descansar en Paz.
Decimos que no sabemos con certeza lo que sucede después de la muerte, pero nuestra Vieja Historia nos dice que, o bien vamos al cielo o nos vamos directo al infierno, dependiendo del tipo de persona que hayamos sido y el tipo de vida que hayamos vivido.
En resumen, la Vieja Historia dice que la gente muere contra su voluntad; que es algo que no quieren hacer, pero que tienen que hacer. Y por lo tanto, es un acontecimiento trágico. Ciertamente, la muerte de tantos en Japón tras el terremoto y tsunami se ve como una gran tragedia humana, y no es mi intención ni deseo tomarlo a la ligera, ni que se vea así. Sin embargo... hay otra forma de considerar este evento en nuestra realidad...
La Nueva Historia Cultural: La Muerte es una Experiencia Gozosa
La Nueva Historia Cultural que se nos ofrece en Conversaciones con Dios nos dice que la muerte no existe. No, por lo menos, como nosotros la definimos. No es el final de la vida, porque la vida nunca se termina, dice la Nueva Historia, sino que sigue por siempre y para siempre, y aún más para siempre. Por lo tanto, la fecha en que una persona “muere”, en la Nueva Historia se la conoce como el Día de la Continuación de esa persona.
Es más, la Nueva Historia nos dice que el evento que los humanos llamamos muerte es una experiencia extática, marcada por un gran despertar a lo que es Realmente, una alegre reunión con cada ser querido que hayamos conocido (en esta vida o cualquier otra), y una feliz fusión con lo Divino.
Por último, las afirmaciones de la Nueva Historia que bien podrían producir el mayor choque cultural son sus anuncios de que la muerte nunca es y nunca puede ser impuesta a nadie, sino que siempre es elegida – y, lo que es aún más sorprendente, la muerte no es definitiva.
Todo esto es cierto, dice la Nueva Historia, debido a Quienes Somos. Cada alma es una individuación de la Divinidad, dice la Historia, y como tales, nada le puede pasar AL Alma, sino que todo pasa A TRAVÉS del Alma. Esto incluye la muerte. Por lo tanto ningún Alma muere nunca de ninguna manera, ni en ningún momento, que no sea de su propia elección. Tampoco le sucede nada a Lo Divino que sea en contra de la Voluntad de lo Divino. Ya que lo Divino es Todopoderoso y Omnipresente en Todas Partes y en Todo, un evento que ocurra en contra de su voluntad es, por definición, funcionalmente imposible.
La muerte es una experiencia sagrada, llena de verdad y de gracia, cuando Lo Que Es se conoce totalmente y no es simplemente imaginado; cuando todo dolor y sufrimiento de cualquier tipo, físico o emocional, se disuelve; cuando el miedo y la incertidumbre y la infelicidad se evaporan; y cuando la suave y gentil conciencia de la presencia eterna de Dios y la dulzura del amor incondicional de Dios se vierte en la Esencia de Nuestro Ser, revelando allí que es, y que siempre ha sido, nuestra Esencia misma.
Reconciliando las Historias: Por qué la Gente Elige Morir
Si se va a creer la Nueva Historia Cultural, muchas preguntas deberán ser contestadas. Muchas de ellas tendrán que ver con la Intención del Alma, si es que en efecto está eligiendo marcharse de esta vida física por su propia voluntad.
Como dije en la parte anterior de esta serie, muchas personas en duelo me dicen: “¿Quieres decir que mi esposa (esposo, madre, padre, hijo, etc.) en realidad eligió dejarme? ¿Qué me estás diciendo? ¿Qué me dice eso acerca de lo felices que eran conmigo?”
Si no tenemos cuidado, sin darnos cuenta vamos a convertir la Nueva Historia en una ocasión para la cólera. De hecho, todos hemos conocido personas que, incluso estando inmersas en la Vieja Historia Cultural, se han enojado con un ser querido por morir.
Las dos Historias se reconcilian cuando comprendemos plenamente y abrazamos la verdad que nos cuentan las dos historias: que quien muere nunca nos deja realmente, sino que siempre está con nosotros. Con nuestro simple pensamiento sobre ellos, su Esencia vuela a nosotros a la velocidad de la luz, revoloteando a nuestro alrededor, y de hecho, impregnando nuestro cuerpo. Podemos sentirlos con nosotros y dentro de nosotros.
Y aunque mucha gente diga que eso no es tan reconfortante como su mano cálida en la nuestra y su cuerpo para abrazar, encontramos un consuelo diferente, mucho mayor que el físico, en la fusión de la Esencia que duplica lo que ocurre entre nosotros y Dios en el momento de nuestra propia muerte. Puede haber una dicha en esta fusión que iguale la maravilla y la alegría del contacto físico; porque cuando se tocan las Almas, los cuerpos igualmente experimentan el éxtasis. Yo he conocido esto en mi vida cuando he sido tocado por Dios, y en algún momento incluso por pensar en alguien más. Otros lo han conocido también, y han escrito de eso en poemas y canciones.
Aun así, si el Alma de nuestro ser querido tan amado estaba tan feliz con nosotros, ¿por qué, realmente, se marchó? Esa sigue siendo la pregunta apremiante. La respuesta es que no se marchó, sino que elige ahora quedarse con nosotros en una nueva forma, una forma mediante la cual nos puede mostrar más amor, y experimentar más unicidad y felicidad con nosotros, que cualquier otra expresión de vida en lo físico podría haber permitido.
Cuando un Alma parte del cuerpo, lo hace porque ha completado su viaje en esta expresión particular de vida. Ha experimentado lo que vino a experimentar, y ahora está lista para lo que podríamos llamar, en términos terrenales, su recompensa final; su premio mayor; y su mayor experiencia: la oportunidad de amar a sus Amados tan plenamente que, literalmente, se convierte en nosotros en una unión eterna de la Esencia de vida. El Alma de nuestro ser querido que partió se ha hecho una con nosotros, en cuerpo y alma. Y no hay cielo mayor que ése.
Imaginen poder impregnar el cuerpo de su Amado, hacerse Uno a un nivel sub-molecular, incluso mientras las Almas que están en el cielo hacen lo que quieren. Y así será, cuando su ser querido muera, en la Tierra como en el Cielo.
Hay más, mucho más, para decirles sobre esto y sobre muchas cosas. Todo ello, parte de La Nueva Historia Cultural. Todo ello, sorprendente y verdadero. Y todo ello de tal poder que puede cambiar la experiencia de la humanidad de sí misma, y la expresión de vida del mundo, para siempre.
No dejen de volver aquí. Traigan a otros a este lugar. Tengamos una conversación entre todos.
Sean amor, mis amados.
Neale.
© 2010 Fundación ReCreation - http://www.cwg.org. Neale Donald Walsch es un mensajero espiritual contemporáneo cuyas palabras siguen conmoviendo al mundo en maneras profundas. Su serie de libros Conversaciones con Dios ha sido traducida a 27 idiomas, tocando a millones de vidas e inspirando cambios importantes en sus vidas cotidianas.
Hice una afirmación bastante atrevida en un escrito anterior acerca de las miles de personas que perdieron la vida recientemente en Japón. Dije que todos los que murieron lo hicieron porque “a un nivel que no es el nivel consciente, ellos eligieron hacerlo”.
Sé que eso es difícil de creer, dada la Vieja Historia Cultural que la humanidad ha creído y según la cual ha vivido por miles de años, y que la mayoría de la gente todavía considera que es verdad hoy en día.
Nuestra Vieja Historia cuenta que, salvo en raras ocasiones, los seres humanos nunca eligen morir, sino todo lo contrario, están en una lucha constante, a veces contra obstáculos aplastantes, para sobrevivir.
La vida física, según nuestra Vieja Historia, es el valor más alto, y por lo tanto, comprensiblemente, nos aferramos a ella tenazmente. Y va más lejos que eso. La Vieja Historia dice que tenemos que aferrarnos a ella tenazmente. Los seres humanos, dice la Vieja Historia, deben hacer todo lo posible para seguir con vida, pase lo que pase. Es en contra de la Voluntad de Dios no hacerlo, declara la Vieja Historia, y por lo tanto a los seres humanos no se les debe permitir morir por su propia elección.
Tan arraigada está esta Vieja Historia en nuestros sistemas sociales que incluso se ha hecho parte del derecho civil. A médicos compasivos, cuidadores, y cónyuges, se los está arrojando en la cárcel por ayudar a otros a para poner fin a sus vidas. No importa cuánto dolor tenga una persona, no importa lo incesante de su sufrimiento, Dios dice que no se les permite morir hasta que DIOS LO DIGA.
He estado en hogares donde personas han rezado fervorosamente a Dios para que se lleve a sus seres queridos. “Por favor Dios”, oí decir a una esposa acerca de su marido, muy cerca de la muerte, pero retorciéndose de dolor durante días, “por favor, libéralo, llévatelo, déjalo ir a casa contigo, él está sufriendo tanto, querido Señor.” Y entonces ella lloraba.
Tanto se ha convertido en parte de nuestro sistema de creencias esta Vieja Historia, que las compañías aseguradoras no pagan beneficios a los supervivientes de una persona que haya cometido suicidio. Al menos, no si una persona lo hace muy rápido. Si una persona se suicida lentamente – fumando, por ejemplo, y muriendo de cáncer de pulmón – el seguro paga. Pero si una persona se suicida en minutos en lugar de años, el pago es denegado. Así que no es una cuestión de si una persona ocasionó su propia muerte, es una cuestión de cuánto tiempo se llevó en hacerlo. Matarse rápido es inadmisible. Matarse lentamente es aceptable.
La Vieja Historia también dice que debemos llorar a los muertos, no sólo por nuestra pérdida, sino por la de ellos. Porque ellos han perdido algo de gran valor, dice la Vieja Historia. También tenemos una idea de que de algún modo algún conflicto le espera a la persona al otro lado de la muerte... y por eso oramos a Dios para que puedan Descansar en Paz.
Decimos que no sabemos con certeza lo que sucede después de la muerte, pero nuestra Vieja Historia nos dice que, o bien vamos al cielo o nos vamos directo al infierno, dependiendo del tipo de persona que hayamos sido y el tipo de vida que hayamos vivido.
En resumen, la Vieja Historia dice que la gente muere contra su voluntad; que es algo que no quieren hacer, pero que tienen que hacer. Y por lo tanto, es un acontecimiento trágico. Ciertamente, la muerte de tantos en Japón tras el terremoto y tsunami se ve como una gran tragedia humana, y no es mi intención ni deseo tomarlo a la ligera, ni que se vea así. Sin embargo... hay otra forma de considerar este evento en nuestra realidad...
La Nueva Historia Cultural: La Muerte es una Experiencia Gozosa
La Nueva Historia Cultural que se nos ofrece en Conversaciones con Dios nos dice que la muerte no existe. No, por lo menos, como nosotros la definimos. No es el final de la vida, porque la vida nunca se termina, dice la Nueva Historia, sino que sigue por siempre y para siempre, y aún más para siempre. Por lo tanto, la fecha en que una persona “muere”, en la Nueva Historia se la conoce como el Día de la Continuación de esa persona.
Es más, la Nueva Historia nos dice que el evento que los humanos llamamos muerte es una experiencia extática, marcada por un gran despertar a lo que es Realmente, una alegre reunión con cada ser querido que hayamos conocido (en esta vida o cualquier otra), y una feliz fusión con lo Divino.
Por último, las afirmaciones de la Nueva Historia que bien podrían producir el mayor choque cultural son sus anuncios de que la muerte nunca es y nunca puede ser impuesta a nadie, sino que siempre es elegida – y, lo que es aún más sorprendente, la muerte no es definitiva.
Todo esto es cierto, dice la Nueva Historia, debido a Quienes Somos. Cada alma es una individuación de la Divinidad, dice la Historia, y como tales, nada le puede pasar AL Alma, sino que todo pasa A TRAVÉS del Alma. Esto incluye la muerte. Por lo tanto ningún Alma muere nunca de ninguna manera, ni en ningún momento, que no sea de su propia elección. Tampoco le sucede nada a Lo Divino que sea en contra de la Voluntad de lo Divino. Ya que lo Divino es Todopoderoso y Omnipresente en Todas Partes y en Todo, un evento que ocurra en contra de su voluntad es, por definición, funcionalmente imposible.
La muerte es una experiencia sagrada, llena de verdad y de gracia, cuando Lo Que Es se conoce totalmente y no es simplemente imaginado; cuando todo dolor y sufrimiento de cualquier tipo, físico o emocional, se disuelve; cuando el miedo y la incertidumbre y la infelicidad se evaporan; y cuando la suave y gentil conciencia de la presencia eterna de Dios y la dulzura del amor incondicional de Dios se vierte en la Esencia de Nuestro Ser, revelando allí que es, y que siempre ha sido, nuestra Esencia misma.
Reconciliando las Historias: Por qué la Gente Elige Morir
Si se va a creer la Nueva Historia Cultural, muchas preguntas deberán ser contestadas. Muchas de ellas tendrán que ver con la Intención del Alma, si es que en efecto está eligiendo marcharse de esta vida física por su propia voluntad.
Como dije en la parte anterior de esta serie, muchas personas en duelo me dicen: “¿Quieres decir que mi esposa (esposo, madre, padre, hijo, etc.) en realidad eligió dejarme? ¿Qué me estás diciendo? ¿Qué me dice eso acerca de lo felices que eran conmigo?”
Si no tenemos cuidado, sin darnos cuenta vamos a convertir la Nueva Historia en una ocasión para la cólera. De hecho, todos hemos conocido personas que, incluso estando inmersas en la Vieja Historia Cultural, se han enojado con un ser querido por morir.
Las dos Historias se reconcilian cuando comprendemos plenamente y abrazamos la verdad que nos cuentan las dos historias: que quien muere nunca nos deja realmente, sino que siempre está con nosotros. Con nuestro simple pensamiento sobre ellos, su Esencia vuela a nosotros a la velocidad de la luz, revoloteando a nuestro alrededor, y de hecho, impregnando nuestro cuerpo. Podemos sentirlos con nosotros y dentro de nosotros.
Y aunque mucha gente diga que eso no es tan reconfortante como su mano cálida en la nuestra y su cuerpo para abrazar, encontramos un consuelo diferente, mucho mayor que el físico, en la fusión de la Esencia que duplica lo que ocurre entre nosotros y Dios en el momento de nuestra propia muerte. Puede haber una dicha en esta fusión que iguale la maravilla y la alegría del contacto físico; porque cuando se tocan las Almas, los cuerpos igualmente experimentan el éxtasis. Yo he conocido esto en mi vida cuando he sido tocado por Dios, y en algún momento incluso por pensar en alguien más. Otros lo han conocido también, y han escrito de eso en poemas y canciones.
Aun así, si el Alma de nuestro ser querido tan amado estaba tan feliz con nosotros, ¿por qué, realmente, se marchó? Esa sigue siendo la pregunta apremiante. La respuesta es que no se marchó, sino que elige ahora quedarse con nosotros en una nueva forma, una forma mediante la cual nos puede mostrar más amor, y experimentar más unicidad y felicidad con nosotros, que cualquier otra expresión de vida en lo físico podría haber permitido.
Cuando un Alma parte del cuerpo, lo hace porque ha completado su viaje en esta expresión particular de vida. Ha experimentado lo que vino a experimentar, y ahora está lista para lo que podríamos llamar, en términos terrenales, su recompensa final; su premio mayor; y su mayor experiencia: la oportunidad de amar a sus Amados tan plenamente que, literalmente, se convierte en nosotros en una unión eterna de la Esencia de vida. El Alma de nuestro ser querido que partió se ha hecho una con nosotros, en cuerpo y alma. Y no hay cielo mayor que ése.
Imaginen poder impregnar el cuerpo de su Amado, hacerse Uno a un nivel sub-molecular, incluso mientras las Almas que están en el cielo hacen lo que quieren. Y así será, cuando su ser querido muera, en la Tierra como en el Cielo.
Hay más, mucho más, para decirles sobre esto y sobre muchas cosas. Todo ello, parte de La Nueva Historia Cultural. Todo ello, sorprendente y verdadero. Y todo ello de tal poder que puede cambiar la experiencia de la humanidad de sí misma, y la expresión de vida del mundo, para siempre.
No dejen de volver aquí. Traigan a otros a este lugar. Tengamos una conversación entre todos.
Sean amor, mis amados.
Neale.
© 2010 Fundación ReCreation - http://www.cwg.org. Neale Donald Walsch es un mensajero espiritual contemporáneo cuyas palabras siguen conmoviendo al mundo en maneras profundas. Su serie de libros Conversaciones con Dios ha sido traducida a 27 idiomas, tocando a millones de vidas e inspirando cambios importantes en sus vidas cotidianas.
Estos y otros artículos de interés pueden ser descargados en archivo Word desde el sitio creado en http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm para ARTÍCULOS DE INTERÉS
lunes, 18 de abril de 2011
Querida Mujer - subt. en español
Gay Hendricks, Arjuna Ardagh y un grupo de hombres conscientes de todo el mundo ofrecen disculpas a las mujeres por los miles de años de desequilibrio entre la energía masculina y femenina, así como la visión de una nueva era de la co-creación.
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